El escándalo ya estalló en Ciudad Juárez. Una deuda de más de 118 millones de pesos por ISR no reportado al SAT ha puesto al municipio contra las cuerdas y bajo la lupa de las autoridades fiscales.
De acuerdo con reportes oficiales, el municipio no enteró al Servicio de Administración Tributaria el impuesto retenido a trabajadores desde 2021, lo que provocó incluso la suspensión de participaciones federales.
La gravedad del caso no es menor: se trata de recursos que debieron entregarse al fisco y que hoy abren la puerta a sanciones, investigaciones y posibles responsabilidades.
Congreso aprueba auditoría… pero Morena se atraviesa
Ante la magnitud del problema, el Congreso del Estado decidió avanzar con una auditoría para esclarecer el destino del dinero y deslindar responsabilidades.
Sin embargo, la polémica creció aún más cuando diputados de Morena votaron en contra de esta revisión, lo que desató acusaciones directas de encubrimiento político.
Críticos señalan que esta postura no es casualidad, sino un intento por proteger a figuras clave del morenismo en Ciudad Juárez, como el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y el exalcalde Armando Cabada.
La negativa de Morena ha sido interpretada como un mensaje claro: cerrar filas antes que permitir que se investigue a fondo.
Para la oposición, el rechazo a la auditoría levanta sospechas aún más graves que el propio desfalco:
¿por qué impedir que se revisen las cuentas públicas?
El problema ya tuvo consecuencias inmediatas: el SAT suspendió recursos clave para el municipio, generando presión financiera y evidenciando el tamaño del incumplimiento. 
Mientras tanto, el Gobierno del Estado ha tenido que intervenir para evitar un colapso económico, lo que confirma que el problema no solo es administrativo… es estructural.
Hoy Ciudad Juárez no solo enfrenta un boquete millonario, sino una crisis de confianza.
Porque cuando faltan millones…
y quienes deberían aclararlo votan en contra de investigar…
la duda se convierte en indignación.








