Ya van dos veces. El Instituto Estatal Electoral le volvió a bajar el telón a la senadora morenista Andrea Chávez, ordenando el retiro de lonas y materiales de propaganda colocados ilegalmente en distintos puntos del estado. La resolución se emitió el 27 de marzo, tras una ráfaga de denuncias presentadas por el PAN que documentó lo que muchos chihuahuenses ya estaban viendo con sus propios ojos: la imagen de la senadora pegada en casas particulares sin permiso de nadie y periódicos con su cara repartiéndose como si las elecciones fueran mañana.
Y es que el IEE no solo ordenó bajar las lonas —también mandó suspender la distribución de impresos y volantes con su imagen. Todo esto antes de que haya siquiera una candidatura oficial. Eso tiene nombre: campaña anticipada. Y aparentemente tiene también patrocinador, porque alguien está pagando todo ese material.
Lo más revelador es que esto ya había pasado antes. En 2025, el mismo IEE ya le había ordenado retirar su nombre, cargo e imagen de unidades médicas y de un consultorio en Guadalupe y Calvo. Es decir, no es un error, no es un malentendido: es un patrón. La senadora sigue empujando los límites de la ley electoral y la autoridad sigue teniendo que frenarla.
Mientras tanto, Daniela Álvarez, presidenta del PAN en Chihuahua, llamó a la ciudadanía a seguir documentando con fotos y videos cualquier propaganda irregular. Porque si ya llevan dos resoluciones en contra, la pregunta es simple: ¿cuántas veces más van a tener que agarrarla antes de que haya una consecuencia real?








