Mientras desde la mañanera se presume que todo avanza conforme al plan, la refinería de Dos Bocas vuelve a estar en el centro de la polémica tras reportes de derrame e incendio en sus instalaciones, encendiendo las alarmas sobre la seguridad del proyecto estrella del gobierno.
Durante la conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum minimizó los hechos y aseguró que la situación estaba bajo control, pese a que las imágenes y reportes apuntaban a un incidente que involucró fuego y posibles afectaciones operativas dentro de la refinería.
El caso revive las dudas que han rodeado a Dos Bocas desde su construcción: sobrecostos, fallas operativas y ahora incidentes que ponen en tela de juicio su funcionamiento, mientras el gobierno insiste en presentar el proyecto como un éxito.
Para críticos, el problema no es solo el incendio, sino el mensaje: un gobierno que reconoce incidentes pero los minimiza, mientras el proyecto energético más importante del país sigue acumulando cuestionamientos.
Así, entre derrames, fuego y discursos optimistas, Dos Bocas se mantiene como símbolo de una narrativa oficial que contrasta cada vez más con los hechos.








