¿“INVERSIÓN” O CAMPAÑA ANTICIPADA? MORENA NO ACLARA DE DÓNDE SALE EL DINERO
La pregunta era directa: ¿de dónde está saliendo todo el dinero que están gastando los posibles candidatos de Morena rumbo al 2027?
La respuesta de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, lejos de despejar las dudas, encendió todavía más la polémica.
Durante una rueda de prensa, al ser cuestionada sobre los recursos que están utilizando los aspirantes morenistas, Montiel rechazó que se trate de dinero que simplemente se esté “regalando” o gastando y aseguró que, en realidad, se trata de una inversión.
La declaración rápidamente levantó cuestionamientos: ¿inversión de quién?, ¿con qué recursos?, ¿quién está pagando estos eventos y actividades?, ¿y cuál es el objetivo de desembolsar cantidades importantes de dinero cuando todavía no comienza formalmente el proceso electoral de 2027?
Porque mientras Morena habla de “inversión”, en distintos puntos del país los posibles candidatos han intensificado su presencia pública con eventos masivos, espectáculos, publicidad y una enorme exposición en redes sociales.
En Chihuahua, uno de los casos que más llama la atención es el del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, quien ha sido señalado por el despliegue de recursos alrededor de eventos como rodeos, conciertos y hasta carteleras de lucha libre profesional.
A esto se suma el gasto en redes sociales. De acuerdo con los datos que se han señalado públicamente, Pérez Cuéllar habría destinado más de un millón de pesos en publicidad en redes sociales durante apenas tres meses.
Y aquí aparece la pregunta incómoda que Morena no termina de responder:
¿De dónde sale todo ese dinero?
Porque si para la dirigente nacional de Morena no se trata de gasto, sino de “inversión”, entonces alguien tendría que explicar quién invierte, cuánto invierte y, sobre todo, qué espera recibir a cambio.
La polémica crece porque mientras los posibles candidatos parecen estar cada vez más activos en la promoción de su imagen rumbo al 2027, Morena insiste en que todavía no existe una definición electoral.
¿Será realmente una inversión política?
¿O estamos viendo una campaña adelantada disfrazada de eventos, publicidad y promoción personal?
La pregunta queda sobre la mesa: ¿quién está pagando la fiesta?








