El cinismo al descubierto: Morena, que tanto criticó las ligas con el crimen, ahora protege a uno de los suyos
El escándalo no deja de crecer. El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, confirmó que Adán Augusto López, exsecretario de Gobernación y hombre fuerte de la 4T, no ha sido citado a declarar pese a que su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, está presuntamente vinculado con el temido grupo criminal “La Barredora”.
La respuesta de Gertz fue tan fría como escandalosa: “La Fiscalía no puede llamar a personas que no tienen una vinculación directa”. Es decir, ni siquiera se toca a los altos mandos morenistas, aunque el caso salpique directamente a su círculo más cercano.
Lo que Morena criticaba, hoy lo encubre
Durante años, los gobiernos de Morena acusaron a otros partidos de “pactar con el narco” y de tener funcionarios al servicio del crimen organizado. Hoy, con uno de los suyos en la mira, la narrativa cambia: silencio, protección y complicidad.
Mientras tanto, la FGR presume que ya cuenta con una ficha roja de Interpol contra Bermúdez Requena, gracias a que uno de sus ayudantes se acogió a un criterio de oportunidad y reveló información clave. Pero la gran pregunta sigue en el aire: ¿por qué no se investiga a Adán Augusto?
Gertz asegura que “Interpol es muy eficiente” y que pronto caerá Bermúdez. Pero lo que salta a la vista es que los gobiernos morenistas hacen exactamente lo que juraban combatir: tolerar y proteger a personajes con oscuros vínculos criminales.
En pocas palabras: Morena pasó de acusar a otros de narcopolítica… a tener la suya propia.








