El presupuesto 2026 destapa prioridades escandalosas del gobierno
Mientras la violencia arrasa al país y la democracia se tambalea, la llamada “Cuarta Transformación” decidió recortar miles de millones a la seguridad, la cultura y el árbitro electoral, pero engordar los bolsillos de jueces, magistrados y los programas clientelares del Bienestar que garantizan votos para perpetuarse en el poder.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que debería ser el muro contra el crimen, sufrirá un recorte brutal de 14.6%, cayendo de más de 70 mil millones de pesos a apenas 60 mil millones. Sí, menos dinero para policías e inteligencia… en un país donde la inseguridad no da tregua.
Pero ahí no acaba la historia: el Instituto Nacional Electoral (INE), garante de la democracia, también será víctima de la guillotina presupuestal con un recorte de 15.42%, reduciendo sus recursos de 27 mil millones a apenas 22 mil 837 millones. En pocas palabras: menos dinero para cuidar las elecciones.
La Secretaría de Cultura, pieza vital para el desarrollo social y la identidad nacional, también fue sacrificada: un tajo de 13.16% que la deja debilitada y en el olvido.
En contraste, los jueces y magistrados no salieron nada mal librados: la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) gozará de un jugoso incremento del 12.7%, pasando de 5 mil 208 millones a casi 6 mil millones.
Pero la verdadera joya de la corona está en la Secretaría del Bienestar, que será la gran ganadora: su presupuesto se disparará 16.32%, superando los 674 mil millones de pesos. Una cifra escandalosa que la convierte en la dependencia con más dinero… justo en la maquinaria que alimenta la base electoral del gobierno.
Mientras tanto, la Secretaría de Energía tendrá un crecimiento descomunal del 93.37%, con más de 267 mil millones de pesos, lo que confirma que los recursos se concentran en proyectos políticos y no en lo urgente: seguridad, cultura y democracia.
En pocas palabras: menos patrullas, menos cultura, menos democracia… pero más dinero para los jueces, más para energéticos y más para los programas sociales con los que la 4T compra votos.
El paquete económico 2026 deberá aprobarse antes del 15 de noviembre, pero desde ahora queda claro el mensaje: la seguridad, la cultura y la democracia pueden esperar; el poder de la 4T, jamás.
Información de Latinus








