LA SEP LE DIO UNA BECA, NO LA PAGÓ Y LO DEJÓ ENDEUDADO EN EL EXTRANJERO. Un estudiante mexicano ganó una beca federal de la SEP para cursar un posgrado en el extranjero, cumplió con todos los requisitos, se fue, y el gobierno simplemente dejó de depositar. Sin aviso. Sin explicación. Solo dejó de pagar.
El joven terminó endeudado en otro país, sin poder cubrir renta ni alimentación, con su proyecto académico y su vida en pausa por culpa de una dependencia federal que no cumplió su propio compromiso. Cuando buscó justicia, el primer juzgado le dio la razón a la SEP. Tuvo que seguir peleando.
Fue hasta el Vigésimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito donde finalmente le reconocieron la razón. El fallo establece algo que debería ser obvio pero que el gobierno de la 4T aparentemente necesitaba que un tribunal le explicara: una beca ya otorgada no es un favor, es parte del derecho a la educación. Y si no hay dinero para pagar renta ni comida, no hay acceso real a la educación, por mucho que el gobierno presuma sus programas de bienestar.
El tribunal dejó sin efectos la sentencia anterior y abrió la puerta para que la SEP pague lo que debió haber pagado desde el principio. El mismo gobierno que presume becas millonarias en los discursos de mañanera le falló a un estudiante que había ganado legítimamente la suya.








