El dolor de miles de familias llegó hasta las puertas de Palacio Nacional… pero no encontró respuesta.
Familiares de personas desaparecidas llevaron un simbólico “Récord Guinness” a la presidenta Claudia Sheinbaum, no como un reconocimiento, sino como una denuncia: México supera las 130 mil personas desaparecidas.
El mensaje fue brutal: “esto no es un premio, es una vergüenza mundial”, dijo uno de los padres buscadores, quien incluso suplicó encontrar “aunque sea un huesito” de su hijo.
Pero lo más indignante vino después: no fueron recibidos por ninguna autoridad.
La protesta utilizó una réplica de un Récord Guinness —inspirada en uno real otorgado recientemente— para evidenciar lo que consideran una crisis ignorada: un país donde las cifras crecen… y las respuestas no llegan.
Así, entre el dolor de miles de familias y puertas cerradas en Palacio Nacional, queda una imagen que pesa:
un “récord” que no debería existir… y un gobierno que no respondió.








