En un nuevo episodio del “todos deben ser transparentes… menos cuando conviene”, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió al Poder Judicial explicar por qué decidió esconder información sobre los vehículos de la Corte.
El escándalo estalló luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación reservara por cinco años datos clave como el costo, modelo y fecha de compra de 151 vehículos oficiales, alegando motivos de seguridad.
La respuesta presidencial fue clara (y bastante irónica): todo debería ser transparente… pero ahora la pelota está del lado del Poder Judicial, que tendrá que explicar por qué esos datos no pueden hacerse públicos.
Y es que el tema no es menor: la polémica llega después de que se revelara la compra de camionetas —algunas incluso blindadas— con costos que pueden alcanzar varios millones de pesos, lo que encendió el debate sobre austeridad… y privilegios.
Así, entre llamados a la transparencia y datos ocultos bajo llave, queda la sensación de siempre: en la política mexicana, la transparencia existe… pero a veces viene con asterisco.






