Un nuevo caso vuelve a encender las alarmas sobre la relación entre el poder público y el crimen organizado. Un exdirectivo del sector salud en Baja California fue detenido en Estados Unidos tras intentar cruzar la frontera con casi 70 kilos de metanfetamina ocultos en su vehículo.
El detenido, Fernando Luis Esquer-Díaz, había ocupado un cargo dentro del sistema de salud estatal hasta hace menos de un año, lo que convierte el caso en algo más que un simple delito: expone cómo perfiles que pasaron por el gobierno terminan involucrados en operaciones del narcotráfico.
La captura ocurrió en un cruce fronterizo en California, donde agentes detectaron anomalías en el vehículo y, tras una inspección con binomios caninos, encontraron 149 paquetes de droga escondidos en distintas partes del automóvil.
El exfuncionario enfrenta cargos federales por importación de sustancias ilícitas y ya compareció ante autoridades estadounidenses, sin derecho a fianza por el momento.
El caso deja una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿Cuántos funcionarios o exfuncionarios han estado más cerca del crimen de lo que públicamente se reconoce?








