Mientras México enfrenta violencia, incertidumbre económica y un clima de desconfianza creciente, el gobierno morenista insiste en cambiar las reglas electorales como si el país fuera su laboratorio político.
La Coparmex lanzó una advertencia directa y sin rodeos: la reforma electoral impulsada por el gobierno es “riesgosa e inoportuna”, especialmente cuando el país enfrenta problemas graves de seguridad, debilidad institucional y presión de socios comerciales internacionales.
Los empresarios señalaron que la prioridad debería ser garantizar seguridad, estabilidad y certeza jurídica, no modificar el sistema electoral en medio de una crisis que ya está ahuyentando inversiones y frenando el crecimiento económico.
Además, alertaron que debilitar las instituciones electorales o cambiar las reglas podría generar desconfianza internacional, afectar acuerdos como el T-MEC y poner en riesgo empleos, inversiones y la estabilidad económica del país.
Mientras el discurso oficial habla de “fortalecer la democracia”, las alertas desde el sector empresarial pintan un escenario completamente distinto: incertidumbre, riesgo económico y un país cada vez menos confiable para invertir.







