En menos de un mes, la “cuarta transformación” volvió a recibir un sacudón. La presidenta Claudia Sheinbaum salió a defender el legado de Andrés Manuel López Obrador tras un informe oficial que reveló miles de millones de pesos en irregularidades en el último año de su gobierno… y lo hizo con la explicación perfecta para memes: que todo se aclarará en un “proceso largo” donde los funcionarios explicarán lo inexplicable.
Según la Auditoría Superior de la Federación, se detectaron irregularidades por decenas de miles de millones de pesos solo en 2024 —el cierre del sexenio pasado— dejando al descubierto un caos fiscal impresionante que ahora la jefa del Ejecutivo intenta suavizar con palabras bonitas.
Sheinbaum aseguró que en la 4T no toleran corrupción, porque —según ella— “si no, no habría dinero para los programas sociales”. Traducción: si no hubieran desvíos, tendrían más recursos para presumir su narrativa oficial.
Mientras tanto, los datos oficiales muestran que decenas de miles de millones siguen sin aclararse y que la propia Auditoría está pidiendo cuentas claras a dependencias, incluidas entidades del gobierno pasado que ahora, bajo el nuevo régimen, quedaron en evidencia.
El plan gubernamental para “solventar” las observaciones suena más a burocracia interminable que a rendición real de cuentas. En un sexenio que prometió acabar con la corrupción, terminar con montos récord de irregularidades parece… difícil de digerir.








