El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó, durante los primeros años de su administración, a millones de niñas y niños sin acceso a vacunas esenciales del esquema básico que México había mantenido con altos niveles de cobertura desde hace décadas.
De acuerdo con investigaciones periodísticas, 6 millones de menores de hasta 6 años no recibieron las dosis que les correspondían entre 2019 y 2020 porque el gobierno compró menos vacunas de las necesarias o las adquirió con retraso, aun cuando gastó más dinero que administraciones anteriores en la adquisición de biológicos.
La caída en la cobertura de vacunación —que incluye biológicos contra enfermedades como BCG (tuberculosis), hepatitis B, difteria, tétanos, neumococo y sarampión— dejó a gran parte de la población infantil sin la protección que antes había convertido a México en uno de los países con mejores resultados en inmunización en América Latina.
Ahora, enfermedades que habían sido erradicadas o controladas, como el sarampión, han regresado con fuerza al país, reflejando el impacto del rezago en programas de vacunación básicos y subrayando la importancia de mantener sistemas de salud sólidos para prevenir brotes.
Expertos en salud pública y estadísticas oficiales muestran que la cobertura de vacunación cayó de casi 90 % a cifras mucho más bajas con este gobierno, lo que ha dejado a miles de familias y comunidades expuestas nuevamente a enfermedades que hace años eran raras en México.








