Un nuevo escándalo sacude al Poder Judicial luego de que se denunciara un faltante de 14 mil millones de pesos en sus finanzas, una cifra que prende focos rojos sobre el manejo del dinero público en una de las instituciones que el propio gobierno federal ha señalado como “corrupta” para justificar su reforma judicial.
De acuerdo con las denuncias, el faltante corresponde a recursos que no han podido ser claramente justificados, lo que abre la puerta a sospechas de desvíos, mala administración o incluso encubrimientos internos, justo cuando el discurso oficial insiste en que el problema del país es el Poder Judicial y no el Ejecutivo.
El caso resulta especialmente delicado porque ocurre en medio de una ofensiva política del gobierno y Morena para debilitar a jueces y magistrados, mientras ahora salen a la luz irregularidades millonarias que nadie explica con claridad.
Críticos señalan que el gobierno ha usado el argumento de la corrupción judicial como cortina de humo, mientras los verdaderos responsables del faltante siguen sin ser señalados ni investigados a fondo.
Hasta el momento, no hay responsables claros, sanciones anunciadas ni una auditoría pública transparente, lo que refuerza la percepción de impunidad y doble discurso.








