La protección del medioambiente no es prioridad para este gobierno: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanza la alarma sobre los megaproyectos de gas en el Golfo de California. Estos proyectos representan riesgos enormes para millones de personas, ecosistemas frágiles, biodiversidad marina… y el futuro del país.
Mientras el gobierno presume inversión, empleo y progreso, la realidad es que podría estar firmando la sentencia ambiental de generaciones enteras. ¿Vale más una tubería que el mar? ¿Un contrato que la vida?
Es no solo un error: es una traición. Usan al país como terreno de pruebas, y luego pretenden maquillar con discursos verdes lo que terminará siendo una cicatriz permanente. Si México quiere más proyectos, debe exigir también responsabilidad, protección ecológica y respeto por su gente.
Porque no hay progreso sostenido cuando tu ambiente paga la factura.








