En México, mientras algunos mueren cumpliendo con su trabajo, hay quienes aprovechan para recortar compensaciones. La funcionaria del gobierno, Lenia Batres, propuso reducir el monto de indemnización por muerte. Un golpe directo a los derechos laborales y a las familias que sobreviven con la esperanza de justicia.
En lugar de proteger a quienes sostienen el país, la iniciativa demuestra un desprecio por la vida, una desidia por los riesgos reales en un país marcado por la violencia, la explotación y el abandono.
Bajo la excusa de “ajustes” y “equidad presupuestal”, lo que se busca es castigar a quienes ya no están —y castigar más a quienes quedan. El gobierno no avanza, retrocede: una indemnización menos, una promesa rota.
Recorte mortal: gobierno propone bajar indemnización por muerte








