Cuando las cifras caen, los anuncios suben. Ante el desplome de pasajeros y visitantes en proyectos emblemáticos como el Tren Maya, el Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) incurrió en una inversión de 74 millones de pesos en publicidad pagada en redes sociales, bajo el nombre del Grupo Mundo Maya, para “invertir la percepción” del proyecto.
El plan estrella del gobierno se visibiliza como un elefante de concreto y cifras… pero en las redes se convierte en campaña pagada. Mientras los turistas huyen y las estaciones lucen vacías, la estrategia es clara: más influencers, más posts y más mensajes de “ vamos bien”. La realidad, invisible.
Cuando un gobierno apuesta por marketing de crisis en lugar de correcciones reales, ocurre lo que sucede: la promesa se limita al anuncio.








