Más de la mitad de los homicidios de Chihuahua se concentran en municipios gobernados por Morena
Mientras Morena insiste en señalar a Chihuahua por la violencia, los propios números obligan a voltear la mirada hacia los municipios que gobierna la 4T.
Durante el primer semestre de 2026, Chihuahua acumuló 704 víctimas de homicidio doloso, de acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno Federal a través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Sin embargo, el comportamiento de la violencia no se distribuye de manera uniforme en el estado.
Dos municipios gobernados por Morena concentran una parte importante de los asesinatos registrados durante este periodo: Ciudad Juárez y Guadalupe y Calvo.
De acuerdo con conteos estatales y seguimiento de homicidios, Ciudad Juárez acumuló 320 homicidios entre enero y junio, mientras que Guadalupe y Calvo registró 38.
En conjunto, ambos municipios suman 358 homicidios, una cifra equivalente a más de la mitad de los 704 homicidios dolosos reportados para todo Chihuahua por el Gobierno Federal.
Morena señala a Chihuahua, pero evita mirar hacia sus propios gobiernos
El dato resulta particularmente incómodo para Morena.
A nivel nacional, el partido gobernante y sus dirigentes no han dejado de utilizar las cifras de violencia para cuestionar la situación de seguridad en Chihuahua. Sin embargo, cuando se revisan los municipios donde Morena gobierna, los números muestran que el problema de la inseguridad también está profundamente presente en sus propios territorios.
Ciudad Juárez, gobernado por Morena, concentra por sí solo una parte considerable de los homicidios registrados en Chihuahua.
Y Guadalupe y Calvo, también bajo un gobierno emanado de Morena, enfrenta una situación todavía más preocupante por el crecimiento de la violencia en una región marcada desde hace años por la presencia del crimen organizado.
El problema no es únicamente quién gobierna Chihuahua, sino qué está ocurriendo en los municipios gobernados por Morena.
Mientras desde el discurso político se intenta colocar a Chihuahua como uno de los principales responsables de la violencia nacional, las cifras obligan a realizar una pregunta mucho más incómoda:
¿Qué está haciendo Morena en los municipios que gobierna para contener los homicidios?
Los números están ahí.
No se trata solamente de discursos políticos, sino de personas asesinadas y familias afectadas por la violencia.
Y aunque las autoridades pueden presumir reducciones porcentuales o presentar determinados meses como avances en materia de seguridad, el acumulado de homicidios demuestra que la crisis continúa siendo una realidad.
Morena no puede exigir resultados a otros gobiernos mientras evita hablar de lo que ocurre en los municipios bajo su responsabilidad.
Si el partido gobernante utiliza las cifras de homicidios para cuestionar a Chihuahua, también debería estar dispuesto a explicar por qué una proporción tan importante de los asesinatos del estado se concentra en municipios que gobierna Morena.
Y si Morena quiere hablar de seguridad, también tendría que explicar los homicidios registrados en sus propios gobiernos.
La violencia no desaparece porque se deje de hablar de ella.








