Mientras el gobierno municipal presume propaganda y se autopromociona como exitoso, la realidad en Ciudad Juárez es brutal: los homicidios siguen aumentando y la violencia no da tregua.
Tan solo en febrero, la ciudad acumula 43 asesinatos, superando ya la cifra de enero, confirmando que la crisis de seguridad no solo continúa, sino que empeora con el paso de las semanas.
Los hechos son cada vez más violentos y perturbadores: cuerpos colgados de puentes, víctimas decapitadas y ejecuciones en plena vía pública, escenas que reflejan una ciudad donde el crimen actúa con total impunidad.
En lo que va del año, 84 personas han sido asesinadas, dejando claro que la estrategia de seguridad simplemente no está funcionando, mientras los ciudadanos viven con miedo constante y el gobierno parece más enfocado en cuidar su imagen que en recuperar la seguridad.
La pregunta que muchos juarenses se hacen es inevitable: ¿cómo puede el gobierno presumir resultados cuando la violencia sigue cobrando vidas casi todos los días?








