La tragedia del Tren Interoceánico en Oaxaca ya tiene una “explicación oficial”, y como siempre, el gobierno busca reducirlo todo a un simple error humano.
La Fiscalía General de la República (FGR) afirmó que el descarrilamiento que dejó muertos y heridos fue provocado por un exceso de velocidad, intentando cerrar el caso sin mencionar las millonarias fallas, correcciones tardías y el gasto descontrolado que rodean al megaproyecto insignia de Morena.
Mientras el gobierno presume modernización y progreso, la realidad es que las vías mal planeadas, las prisas políticas y la negligencia terminaron cobrando vidas.
A pesar de que días antes se habían destinado miles de millones de pesos para “corregir” el sistema ferroviario, el accidente ocurrió de todos modos, evidenciando que la improvisación sigue marcando las grandes obras de la 4T.
Ahora, con la narrativa del “exceso de velocidad”, el gobierno intenta lavarse las manos y evitar que se investiguen las verdaderas responsabilidades detrás de una tragedia anunciada








