Una polémica declaración de una funcionaria de Morena ha encendido las redes y provocado fuertes críticas en todo el país: una morenista justificó que el narcotráfico es difícil de combatir porque “genera empleos” en México, lo que muchos interpretan como una defensa indirecta de las organizaciones delictivas que más violencia han generado en los últimos años.
Se trata de Adriana Marín, encargada de Comunicación Digital del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, quien en un programa de debate afirmó que el crimen organizado recluta entre 160 000 y 185 000 personas al año y que esa “realidad” compleja dificulta su erradicación.
Aunque intentó matizar sus palabras diciendo que no justificaba al narco, su expresión fue interpretada por numerosos analistas, opositores y usuarios de redes como una forma de normalizar o relativizar el impacto devastador del narcotráfico en la seguridad pública.
La polémica llevó a defensores del partido a salir en defensa de Marín, argumentando que sus comentarios buscaban señalar la falta de empleo formal que empuja a muchos jóvenes a caer en actividades delictivas, pero eso no ha apagado la crítica social.
Este episodio alimenta la percepción de que ciertos sectores de Morena minimizan la responsabilidad del crimen organizado o relativizan su papel en la violencia, en un momento en que el país enfrenta índices altos de homicidios y un reclutamiento continuo de menores








