El gobierno federal acaba de imponer una medida que deja fuera a miles de repartidores de plataformas digitales, al exigir que quienes trabajan en motocicleta **deberán generar al menos 14 092 pesos al mes para poder acceder a la seguridad social completa del IMSS, incluyendo servicios médicos, maternidad, retiro y pensiones. Quienes no alcancen ese ingreso solo obtendrán cobertura por riesgos de trabajo, es decir, protección mínima en caso de accidente, pero sin acceso a médicos, hospitales ni prestaciones reales.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) publicó estos nuevos umbrales tras concluir un programa piloto, aplicando factores de exclusión por gastos operativos (como gasolina o mantenimiento), que hacen que prácticamente solo una minoría de repartidores pueda cumplir con el requisito mensual.
Por si fuera poco, asociaciones de trabajadores de plataformas han advertido que estos requisitos no solo son altísimos, sino que conducen a la marginación de la mayoría de los repartidores, quienes normalmente ganan menos de esa cifra después de descontar gastos. Los mismos repartidores denunciaron que la medida es “excluyente”, pues deja fuera de la seguridad social a la mayoría de quienes mueven el comercio digital y sostienen la economía urbana día a día, sin garantizarles derechos laborales básicos.
Aunque el IMSS ha ampliado el programa piloto para seguir afiliando a choferes y repartidores, solo alrededor del 14 % de ellos logra cumplir los montos necesarios para acceder a médicos, hospitales y prestaciones completas, lo que expone a la mayoría a inseguridad social en pleno 2026.
Críticos señalan que lejos de proteger a estos trabajadores, la medida oficial refuerza la precariedad laboral y crea una barrera casi imposible de cruzar para quienes dependen de la economía digital para sobrevivir, convirtiéndose en otra forma de excluir a quienes no logran “competir” con cifras inalcanzables mientras cargan con los costos de operación.








