Mientras el discurso oficial presume austeridad y “primero los pobres”, en Tequila la realidad exhibe otro rostro de Morena.
El alcalde del municipio organizó fiestas con dinero público, regaló un automóvil rotulado con logotipos de Morena y convirtió eventos oficiales en propaganda partidista… pero cuando llegó la hora de pagar aguinaldos, dijo no tener recursos.
La contradicción es brutal: el mismo gobierno municipal que gasta en celebraciones, premios y promoción política, ahora solicita un adelanto de 19 millones de pesos del presupuesto 2026 para cubrir compromisos laborales que debieron estar garantizados.
Trabajadores sin certeza, finanzas comprometidas y recursos públicos usados como botín político.
El mensaje es claro: sí hay dinero… pero solo cuando sirve para hacer campaña y promover al partido








