En un giro descarado por blindar su poder, Morena impulsa una reforma constitucional para cambiar las reglas de la revocación de mandato, en lo que parece un acto desesperado para preservar el dominio frente a una ciudadanía harta. La iniciativa planteada modifica los artículos 35 VIII y IX de la Constitución: ahora, la revocación sólo podrá solicitarse una vez y durante los seis meses previos al tercer año del sexenio, y además se realizará el mismo día de elecciones intermedias —cuando la oposición predice que Morena tendrá la ventaja. El Financiero
Es decir: no se trata de facilitar que la gente decida si continúa el mandato, sino de posponerla, concentrarla y jugar con el calendario para que la dinámica favorezca al partido en el poder.
Mientras predican democracia y participación, lo que vemos es un intento de tapar puertas al control ciudadano: nuevas condiciones que elevan la exigencia de participación, un calendario que les da tiempo para ajustar el tablero, y una consulta que dejaría de ser instrumento de rendición de cuentas para transformarse en cortina de humo. ¿Democracia o autoprotección?








