3 AÑOS, 40 MUERTOS Y NINGÚN RESPONSABLE EN LA CÁRCEL. Este 27 de marzo se cumplieron 3 años del incendio en la estación migratoria del INM en Ciudad Juárez, la tragedia conocida como el 27M: 40 migrantes murieron encerrados bajo custodia del Estado mexicano. Hoy, en 2026, no hay una sola sentencia firme. No hay un solo funcionario condenado. El principal responsable, Francisco Garduño, excomisionado del INM, no pisó la cárcel ni un día, se le acusó por un delito no grave, consiguió suspensión condicional del proceso, y encima recibió un nuevo cargo en la SEP. Ahí lo puso el gobierno de la 4T.
El edificio del INM donde murieron sigue prácticamente igual. Las paredes negras de humo. Las marcas de manos en los escalones de quienes intentaron salir. Y las familias de las víctimas siguen esperando justicia.
Lo que pocos recuerdan es que dos semanas antes de esa tragedia, el entonces alcalde de Juárez y hoy aspirante a gobernador de Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar, salió a declarar públicamente que su paciencia con los migrantes “se estaba agotando”, que iban a “endurecer las medidas”, y que los migrantes que pedían dinero en los cruceros no querían trabajar. Dos semanas después, 40 de esas personas murieron encerradas en una jaula federal.
Nadie rindió cuentas. Ni el gobierno federal que operaba el INM. Ni el alcalde que semanas antes los criminalizaba. La impunidad completa. Eso es la transformación.








