MORENA llegó a Chihuahua capital con todo el aparato: diputados federales, diputados locales, el alcalde fronterizo Cruz Pérez Cuéllar y hasta su esposa, presidenta del DIF de Juárez. El pretexto fue el natalicio de Benito Juárez — el mismo Juárez que se revuelca en su tumba cada que MORENA lo usa de escenografía. El Centro de Convenciones reunió a unas 6 mil personas, y entre los aplausos y los discursos, la diputada federal Maite Vargas aprovechó para presentar a Cruz Pérez Cuéllar como un líder con “humildad y compromiso social” — mientras Juárez acumula homicidios, baches y servicios de segunda. El mensaje real del evento no fue honrar a ningún prócer: fue el arranque disfrazado de conmemoración cívica de la campaña morenista rumbo a 2027. Cruz en el presídium, su esposa al lado, sus aliados en tribuna. Solo faltaba el pendón con “Voto por Cruz 2027” para que quedara completo el cuadro.
Cruz Pérez Cuéllar en Chihuahua capital: otro acto de campaña que no es campaña








