Mientras Juárez se cae a pedazos, Cruz Pérez Cuéllar ya anda en El Paso jugando a ser gobernador. El empresario Tanny Berg, director de la Central Business Association de El Paso, lo presentó ante un salón lleno de aplausos como “el próximo gobernador de Chihuahua” — y Cruz ni se inmutó, se lo tragó con todo y sonrisa. El problema: todavía le faltan dos años de alcalde, una ciudad con homicidios, baches y servicios de tercera, y la pequeña inconveniencia de que nadie lo ha elegido para nada más. Pero para qué gobernar Juárez si ya puedes hacer campaña en Texas. El Encuentro Binacional de Negocios en el Centro de Convenciones de El Paso se convirtió, sin querer, en el arranque oficial de una candidatura que Cruz todavía no puede admitir — pero que ya no puede esconder.
Cruz en El Paso: aplausos de empresarios, baches de vuelta en casa








