El diputado federal Sergio Mayer decidió cambiar el Congreso por las cámaras de un reality show… y ahora reconoce que fue un error. Su participación en La Casa de los Famosos México no solo generó polémica, sino que provocó que Morena suspendiera sus derechos partidistas, evidenciando el nivel de improvisación y falta de seriedad dentro del movimiento político.
Desde el interior del programa, el propio Mayer confesó su arrepentimiento al admitir que dejó su trabajo legislativo para participar en el espectáculo, reconociendo el alto costo de abandonar sus responsabilidades públicas por el entretenimiento.
Incluso el propio legislador criticó el contenido del reality, asegurando que se está “confundiendo” a la audiencia, en una declaración que refleja el contraste entre su rol como servidor público y su decisión de participar en televisión mientras el país enfrenta problemas urgentes.
El caso provocó que Morena iniciara un procedimiento interno contra él, al considerar que su participación generó incongruencia con los principios del partido, dejando en evidencia el costo político de mezclar el espectáculo con la función pública.
Lo que comenzó como una apuesta mediática terminó exhibiendo una realidad incómoda: un legislador que dejó su cargo por un reality y que ahora admite públicamente que fue una mala decisión.






